Exigimos el cumplimiento inmediato del acuerdo laboral docente

La Consejería de Educación paraliza la negociación y pone en riesgo la aplicación de las mejoras pactadas para septiembre de 2026.
Han pasado casi seis meses desde la firma del Acuerdo de mejora de las condiciones laborales y la situación es de bloqueo total. Denunciamos que la Consejería de Educación está poniendo en peligro el desarrollo y la aplicación efectiva de unos acuerdos que suponían un hito para la dignificación de nuestra profesión. La última reunión de la Comisión de Seguimiento se celebró el 11 de diciembre, y desde entonces observamos con preocupación cómo una parte importante de lo pactado sigue sin negociarse en las mesas técnicas.
Este parón no es una demora burocrática más; supone no avanzar en todo aquello que conquistamos en septiembre y genera dudas razonables sobre si las medidas podrán hacerse efectivas para el 1 de septiembre de 2026, fecha límite que la propia Administración se comprometió a cumplir. Desde STECyL consideramos urgente y necesario retomar de inmediato el ritmo de negociación. Por ello, exigimos a la Consejería que convoque sin dilación la Comisión de Seguimiento. El futuro de la educación pública y nuestras condiciones laborales no pueden esperar más.
LOS PUNTOS CRÍTICOS QUE LA CONSEJERÍA MANTIENE BLOQUEADOS
El incumplimiento del calendario de negociación afecta a aspectos centrales del acuerdo, dejando en el aire mejoras largamente reivindicadas por el conjunto del profesorado.
Atención a la Diversidad (ATDI): Una promesa incumplida. Reclamamos la adecuación real de la aplicación de la Atención a la Diversidad a la creciente y enriquecedora pluralidad de nuestras aulas. A pesar de los compromisos adquiridos, las primeras reuniones no han satisfecho nuestras demandas. Es imperativo que la revisión del modelo se traduzca en un incremento efectivo y real de las plantillas de personal especialista: Audición y Lenguaje, Pedagogía Terapéutica, Compensatoria y profesorado de Servicios a la Comunidad. La demora limita nuestra capacidad de respuesta ante situaciones graves y supone una oportunidad perdida para construir la escuela inclusiva que necesitamos.
Reducción de horario para mayores de 55 años: Un derecho postergado. Rechazamos de plano la propuesta inicial de la Consejería. Es necesario que el profesorado pueda acogerse a esta medida desde el primer curso, con condiciones flexibles y con un cupo en los centros que impida que la carga recaiga sobre las plantillas. Defendemos este avance como una cuestión de justicia y dignidad para quienes han dedicado su carrera al servicio público, permitiendo una transición hacia la jubilación que mitigue el agotamiento profesional y valore la experiencia.
Reconocimiento de la Función Tutorial: La gran asignatura pendiente. Constituye uno de los pilares del acuerdo que genera mayor expectación, ya que es una función que desempeña casi la totalidad del claustro. Su regulación impacta globalmente en nuestras condiciones laborales. Observamos con alarma la falta de avances, existiendo ya modelos en otras comunidades (reducción horaria y/o complemento económico). La inquietud crece ante la posibilidad de comenzar el próximo curso sin este reconocimiento, lo que nos obligaría a seguir asumiendo la enorme carga burocrática y emocional de la tutoría sin compensación alguna.
Simplificación de la Burocracia: Urge descargar nuestras espaldas. La sobrecarga burocrática es uno de los factores que más compromete nuestro desempeño profesional y nuestra salud. La elaboración constante de informes, unida al mal funcionamiento de las plataformas digitales, nos roba un tiempo esencial para la acción pedagógica. Nuestro estudio sobre el malestar docente es claro: el profesorado está agotado y sepultado por tareas que no le corresponden. No somos personal administrativo, ni informático, ni contable. Exigimos la aplicación inmediata de medidas de racionalización que ya fueron pactadas.
Mejora de Licencias y Permisos y una Intranet Corporativa: Compromisos en el limbo. Reclamamos una revisión profunda de los permisos para hacer posible una conciliación real, así como regular la reincorporación gradual tras enfermedades prolongadas. Paralelamente, la ausencia de la intranet corporativa pactada nos obliga a una gestión documental manual y exhaustiva ante cada convocatoria, perjudicando nuestra planificación y conciliación. Son compromisos concretos que siguen sin materializarse.
UN LLAMAMIENTO A LA MOVILIZACIÓN Y LA VIGILANCIA SINDICAL
Este estancamiento evidencia una falta de voluntad de la Consejería para dar cumplimiento sustancial a lo firmado. No podemos permitir que el acuerdo se convierta en papel mojado.
Por todo ello, desde STECyL instamos a la Consejería de Educación a convocar de forma URGENTE la Comisión de Seguimiento y a abordar con diligencia y voluntad política todos y cada uno de los puntos pendientes. Mantendremos una actitud de firmeza en la negociación y de información constante a la afiliación.
La dignificación de nuestra profesión y la calidad de la educación pública en Castilla y León dependen de que estos acuerdos se hagan realidad. Seguiremos luchando, con toda nuestra fuerza sindical, para que así sea. Contamos con tu apoyo y tu voz para que esta reivindicación sea imparable.
Es el momento de exigir lo pactado. ¡No daremos ni un paso atrás! ● STECyL-i



